Slipknot, Su Álbum Homónimo Para Esta Retromendación

Califica el artículo

Una nueva retromendación para este jueviernes, Slipknot.

El año era 1999, por fin un milenio terminaba, y obviamente otro comenzaba. El Nü Metal se había apoderado de mi vida, Limp Bizkit y Korn eran la gran moda en los canales de video, rivalizando así con Britney Spear y Christina Aguilera. El Y2K, amenazaba con hacer volar el mundo si no lo hacía un cataclismo bíblico; el anticristo probablemente nació en ese año. Estaba en segundo de secundaria, el sujeto que me molestaba en primero se había ido y me encontraba libre, el grupo “D” cambió radicalmente, entraron unos del “B”, llegaron algunos de otras escuelas. El caos había nacido en el reclusorio 83.

Slipknot Wait And Bleed

En casa tenía MTV, de vez en cuando leía cómics, diario sintonizba el 98.5 de la fm, en la futura CDMX, mi colección de cintas grabadas y cds crecía poco a poco. Con MTV a mi disposición las 24 hras del día, el entretenimiento estaba garantizado. Una tarde estaba a punto de apagar la televisión para hacer algo de tarea, o intentarlo, al menos. Antes de apretar el botón off, nueve enmascarados aparecieron en la pantalla, ¿quiénes son esos? Slipknot, decía en los créditos del video, Wait and Bleed, era el nombre de la canción que comenzó con una voz relajada para luego explotar de manera violenta.  ¿Por qué hay tanta gente en su concierto? ¿tendrán mucho tiempo tocando? ¿Por qué siento estas perras ganas de agitar la cabeza?

La Cacería

Slipknot, el nombre se grabó en mi memoria, tenía un tarea, investigar lo que pudiera de ellos. A falta de internet (que en ese entonces, al menos en México era aún difícil de conseguir, además de lentísimo), recurrí, seguramente, a Gómez, referencia musical obligada pues tenía un hermano mayor que le informaba de las novedades y noticias, mismas que compartía en forma de Cassete al módico precio de diez varos por grabación. Por desgracia él sabía lo mismo que yo.

Mi lógica indicaba que si había sencillo y video en circulación, entonces un disco, por fuerza, tenía que estar a la venta. En aquel entonces debía juntar de 100 a 200 pesos, máximo para hacer una compra, así que comencé a ahorrar. Luego de no comer golosinas por algunas semanas y llenarme solo con el lunch logré juntar el dinero. No tenía un mix up, no problem o tower records cerca, por fortuna había una tienda de discos en el mercado de la colonia Maravillas, inagotable fuente de discos originales de cualquier género. Nunca preguntaba por lo que buscaba, me dedicaba a revisar cada fila colgada o colocada en la mesa, pasaba muchos minutos perdido viendo portadas; como dije, el catálogo eran tan variado que a veces era fácil perderse en él .

Aquella tarde, no demoré mucho en encontrar mi objetivo, portada roja con todos los integrantes enmascarados en ella se leía Slipknot con la tipografía conocida de la banda. ¿Cuánto? En aquel entonces 150 pesos. La transacción fue rápida, pues tenía que llegar a escucharlo, corrí por los pasillos del mercado, deseaba escucharlo.

La Revelación

Ya en casa, fui directo al ordenador, inserté el disco en la bandeja y sucedió algo hermosamente salvaje, primero una rara introducción que, confieso, me asustó un poco, como dije, era 1999, la sugestión por el final de los tiempos estaba sembrada y era difícil romper con ella. Luego de ese hipnótico y extraño track  todo se quebró en mí para luego volver a unirse de una forma mejorada, según yo, claro.  Podría comentar cada canción, el equilibrio logrado entre 9 sujetos enmascarados, la armonía, la rudeza, la sublime destrucción y coraje, el poder emanado de un compact disc… pero tardaría mucho. Por favor, les pediré algo, escuchen el primer disco de Slipknot, todo, en completa oscuridad, sientan crecer el odio para luego hacerlo desaparecer mientras agitan su cabeza.

¡La intro, por favor!

 

 

La Cultura

Conócenos

La Cultura

Somos lacultura.net un sitio que busca informarte con lo más nuevo y relevante en el mundo de la música, cine, entretenimiento, deportes y mucho más