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La Zaga La voz de los Sin Voces

Hace un par de meses La Zaga lanzó una placa, La Voz de Los Sin Voces, hoy toca hacerle una reseña

El Encuentro Con La Voz De Los Sin Voces

14 discos (no dejaré de usar el término) en una carrera no es cosa fácil. Mantener la calidad en las rimas, o mejor, ir subiéndola en la lírica y en la producción, hoy en día, parece imposible. Tenemos que ir a Venezuela, país del que se habla mucho últimamente. Todos tienen un opinión de su situación actual, de su régimen y lo que vive su gente. Sin embargo, la mejor forma de conocer un país es en sus calles, en el barrio. En ese lugar donde todos los días la gente sale a trabajar, a partirse el lomo porque por mucho que le duela no puede salir a las calles a protestar o apoyar pues eso significaría un descuento en la paga.

A veces los MCs se olvidan del barrio, le dejan de rapear a la calle y lo hacen a las cadenas, al brillo. Y no está mal, hay quienes justamente lo han ganado, partiéndose la madre e insistiendo en lograr su sueño.

La Zaga, en La Voz de Los Sin Voces, demuestra que tiene fidelidad a sus raíces. Le sigue cantando a sus calles, a Pinto, a sus camaradas caídos e incluso a quienes le sugieren cambiar su estilo solo porque otros lo están haciendo. Esta placa es una declaración de principios, como el título lo dice, da una voz a quienes no pueden ser escuchados.

Los beats a cargo de Ak-47, son hermosos; la Zaga, para no variar se acompaña de un gran productor para acompañar sus brillantes rimas. Los feats son con Gregory Palencia en Queriéndote (para que la dediquen, perros), Nasty Killah (viejo conocido del Sonido Asqueroso) en la genial El Álbum Negro, estos dos de Venezuela. En las colaboraciones internacionales está el cubano Silvito el Libre en la melancólica Seres Queridos; desde España colaboran Guerrilla Republik en Fo Real, ¡uff! ¿qué decir de ella? De repente la topo medio old school, pero no tanto y con esos scratches, es de las mejores rolas del álbum.

Outro

La Zaga revive el Rap, en cierta manera. Nos recuerda los años dorados del género, insisto en el tema de la fidelidad, de hacer grande al Hip-Hop. La Zaga, en pocas palabras no se vende. Definitivamente es El Que Los Borra. Es tiempo de mirar a las raíces. Es curioso, La Zaga avanza en el Rap, evoluciona sin dejar el barrio.

Atasquense y agradescan luego. No olviden seguir el Twiiter de La Cultura, ni el de el menos humilde de sus servidores.