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La Cultura

Reinventando La Cultura

9 Años Sin Amy Winehouse

Foto: https://www.instagram.com/p/B_vCp2rpOMA/

Hace 9 años mi vida era totalmente diferente, había logrado algunas cosas, olvidado hacer otras e ignorado muchas más. Hace 9 años mi vida era una fiesta; cada sábado iba a beber, tenía un par de lugares favoritos, a saber: El Español, en el chopo, y La Hija de Los Apaches, ahí en La Doctores. El día 23, viernes, había cobrado, bebí un par de cervezas con aquella Junkie de la que me había enamorado y nos fuimos a dormir después de pasar un rato agradable bajo la tibieza de una luz negra; quizá al día siguiente discutiríamos a causa de la borrachera, pero esa noche tenía que ser tranquila, estaba a punto de suceder, o mejor dicho, ya había sucedido, la tragedia.

Aquél 24 de julio, sábado, todo apuntaba a la continuidad de la rutina etílica. Yo desperté cerca de las 9:00 a.m. Me dirigí a la sala para escuchar algo de música, no recuerdo que lista reproduje, mentiría si digo que había puesto a Amy Jade, seguramente fue algo de pop o quizá funk. Apuesto a que era algo de Illya Kuryaky. Ella (la chica) me alcanzó una hora más tarde. Era como si viviéramos juntos, bueno lo hacíamos, al menos los fines de semana en los que la chica no iba a la escuela. Hicimos la rutina del desayuno, el baño y cerca del medio día entré a twitter para babosear mientras mi amiga hacía su larga rutina de maquillaje.

Entonces lo leí. Amy Jade Winehouse fue encontrada muerta en su departamento ¡el día de ayer? No podía creerlo. Sentí una rara aflicción y deseos de que aquello fuera una noticia falsa, un sinsentido, una invención o mala broma. Amy Jade tenía 27 años cuando perdió la vida, apenas tres más que yo en aquel momento. Su música había marcado el último años de mi existencia, estuvo presente en cada rompimiento, tras rompimiento, en cada reconciliación, en cada noche triste y solitaria. Estuvo ahí cuando alguien más entró a mi vida y siguió estando cuando cometí el gran acto de traición.

Amy Jade, mi Amy, había muerto. Es raro como el fallecimiento de alguien que no sabe de tu existencia puede dejar una impresión tan grande en ti. Cuando confirmé la noticia mi corazón se estrujó, un suspiro de tristeza escapo, ella lo notó.

—¿Qué tienes? Preguntó.

—Se murió Amy Winehouse. Respondí afligido.

—¿Neto? Chale, que mal pedo, ¿de qué? Preguntó de nuevo

—No sé, apenas estoy viendo bien la noticia, extremo…

Ese día cambió mucho en mi vida. La muerte de Amy Winehouse desató una serie de eventos que siguen influyendo en mi curso actual. Diré algo muy personal. Quizá sin su muerte yo no sería papá en este momento. Es algo con lo que reflexiono mucho, sin su partida, quizá aquella solicitud de amistad en facebook no habría llegado, yo no habría cometido el gran acto de traición y habría seguido por otro rumbo ¿mejor? ¿peor? quién sabe, hay preguntas que no tiene sentido hacer.

Al final y en estos días de incertidumbre, me quedo con el maravilloso acervo que dejó, su talento va más allá de los escándalos que protagonizó en vida. 9 años han pasado y aún sigo teniendo esa rara sensación de vacío cuando escucho su música.

For you i was a flame, love is a losing game…

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